Hubo un tiempo feliz en el que yo no escribía de política sino de fútbol. Ayer como quien dice. Todavía hay quien me para por la calle, ayer mismo for example, en plena salida corre corre y me dice que “ yo a usted le recuerdo de los tiempos de SuperGarcía , el maestro butanito, en Hora 25 , o con José Ramón de la Morena y Roberto Gómez en Carrusel Deportivo de la cadena SER” . Yo por aquellos entonces hablaba y escribía del deporte regional, especialmente del Real Murcia, que era su principal escaparate.

 

AQUEL REAL MURCIA ENTRE LOS GRANDES

Un Murcia muy alejado del actual. Porque, me apresuro a decírtelo, el Murcia no ha sido siempre el voluntarioso correcalles de los últimos tiempos. Hubo un Murcia brillante, te lo juro, que se codeaba con los grandes. En el césped y en los despachos. En el primero te encontrabas a gente como Guina, “Touro” Gil, Manolo, Tendillo, García Soriano, Timmoumi, Figueroa, el Tata Brown o Gaby Correa. Internacionales, mundialistas, primeras series. En los banquillos lo mismo tu interlocutor era una figura mundial como Laszy Kubala, Fernando Morena o Ferenc Puskas, casi nadie al aparato, que con primeras series nacionales como Eusebio Ríos, Carmelo Cedrún, Maguregui o Felipe Mesones, entre otros. Y por los despachos directivos de La Condomina pasaban empresarios solventes de la época dispuestos a arriesgar su patrimonio y teniendo que revalidar su mandato, dato importante, pasando por las urnas cada cuatro años. Por citar a algunos de ellos me estoy refiriendo a los Pardo Cano, Jesús Zamora, Sánchez Rex, Juan Garrido, Sánchez Sabater, Juan Valverde o Mariano Pérez Montesinos.

 

DOS DESCENSOS EN LOS DESPACHOS: TRATO DESIGUAL

Luego, ya sabes, vino la conversión en sociedades anónimas y se nos jodió el invento. A grandes rasgos, por hacértelo rápido. Dos descensos en los despachos. El primero de Gómez Navarro/Cortés Elvira y el segundo de Javier Tebas/ Javier Cardenal. Y en ambos la misma justificación. Mala gestión, falta de pasta y trato desigual. “Si hubiese sido el Atlético de Madrid o el Deportivo de La Coruña (ambos con oscuro trasiego en el cambio de modelo) no lo hubiésemos descendido” le llegaron a decir a Carlos Collado en el Ministerio correspondiente. Vinieron las épocas de vacas flacas.  Y el Murcia hasta llegó a bajar a los infiernos de Tercera. Más tarde arribó Jesús Samper y su larga historia de flores y espinas que daría para un serial. Y en esa etapa, el postsamperismo todavía nos encontramos .

 

MORO , GÁLVEZ Y EL CAOS

Tras Samper llegaron dos oscuros personajes que nos hundieron todavía más: Moro y Gálvez. A día de hoy todavía somos muchos los accionistas granas que nos preguntamos porqué demonios estos dos manirrotos no ven sometidas sus gestiones directivas de la entidad, con indicios razonables de sospecha de administración irregular o incluso desleal, a la autoridad judicial. A mi enano infiltrado que lleva semanas olisqueando por los despachos de Nueva Condomina, le aseguran que quizá alguno de los supervivientes de aquella oleada que llegaron de la mano de tan singulares personajes como el actual consejero Daniel Moreno podrían explicarlo más pronto que tarde.

 

ADRIAN VERSUS ALGAR: DIFÍCIL SOLUCION Y FORZADA «RENOVACION»

El caso es que en el Murcia actual conviven dos realidades: el panorama económico que ha mejorado mucho, aunque no lo suficiente. La deuda se estima en unos 27 millones, de los que casi la mitad necesitan urgente negociación y pronto pago. Sigue siendo jodido. Y un panorama deportivo no menos desalentador con un entrenador, Adrián Hernández, y un director deportivo, Julio Algar, claramente enfrentados por las interferencias del segundo en las labores del primero. Y lo peor del caso es que esas diferencias han provocado una escisión en el Consejo directivo de la entidad con un presidente y máximo accionista, Francisco Tornel, que sigue tolerando injerencias del conocido como dúo dinamico, la pareja que, le aseguran al enano infiltrado, va diciendo en público y en privado que ellos son quienes mandan en la sombra: Daniel Moreno y Emilio García. El segundo de ellos ni siquiera es directivo porque, aseguran las fuentes consultadas, se lo imposibilita su trabajo en una entidad rural de ahorro y porque desde el principio lo que él quiso liderar es un órgano de gestión llamado K-Bussines. La ultima de este duo dinámico es que ha decidido la renovación de Julio y Adrian aún a sabiendas de que se toman el chocolate de espaldas y de que se lo van a seguir tomando. Al tiempo. Dificil de entender

 

LOS “FICHAORES” : MORENO , GARCÍA Y CÍA

Como comprenderás uno ha visto durante muchos años a personajes públicos como Moreno y García. Llegan al club o a sus aledaños, hacen una gestión decorosa , en algunos casos notable ( la labor de captación del llamado K-Bussines que ambos lideran parece merecer pocos reparos) pero acaban cayendo en el complejo poltrona creyéndose al final los dueños del chiringuito. Ahí les pierde. Es un clásico del poder. En este club nunca nos ha faltado un fichaor. Ahora parece que tenemos dos. El Murcia no está en venta, dicen, pero aquí se hace lo que digamos. Queremos un club atomizado en el que las acciones estén repartidas, pero aquí las decisiones las tomamos los supercicutas . Y por esas mismas aquí el director deportivo tiene que ser Julio Algar. Que para eso entrenó al socio Emilio en el Molinense. Y si para eso hay que filtrar en las redes, se filtra. La imagen de cruterío que se ha dado en las últimas semanas, con perfiles falsos de twitter incluidos, es de aurora boreal. Lo que no contaban Moreno, García y compañía es el fuerte respaldo social que tiene Adrián Hernández entre los aficionados. Y, ante la que les caía encima optaron por desandar lo andado y dejarlo todo en suspenso. Malo María. Lo cierto es que para este viaje no hacían falta algunas alforjas. Sobre todo cuando alguien propició la salida de la presidencia del Real Murcia de un buen hombre, buen gestor y buen murcianista como Chema Almela. Y el tiempo ha demostrado que esa decisión, amigo Tornel, fue un craso error.

 

LA AMPLIACION , UN FRACASO

El club está inmerso en la segunda ampliación de capital. Quedan apenas veinte días y mucho trecho por cubrir. Más de un setenta y cinco por ciento en el aire del mínimo capital objetivo que se había marcado la entidad, unos dos millones y medio. Si es un fracaso, como parece porque además la incertidumbre de la pandemia pesa como una losa, será el fracaso del que la actual directiva del club ha denominado como “modelo alemán” que, en síntesis, suponía poner un tablacho accionarial para que nadie pudiera superar el 49 por ciento de las acciones. El propio presidente Tornel ya va contando a quien lo quiera oir que “no habría problemas en dar un paso atrás en buscar un gran inversor que se haga cargo del club”. La realidad es muy tozuda y se acaba imponiendo por mucho que Moreno, García, Miró y compañía se resistan a perder su machito con frases que antaño tenían sentido, ahora no: “ el Murcia no necesita inversores; necesita gestores”. Sobre todo si son ellos, claro.

 

URGEN SIETE MILLONES

La cuchipandi de Julio Algar habla obviando los siete millones , mínimo, que necesita el Real Murcia con cierta urgencia para salir de esta nueva y vital encrucijada que se avecina. Para negociar con Hacienda, Liga Profesional ( también algún día nos debería explicar Martínez-Abarca las claves de su negociación con Javier Tebas para levantarle un proceso judicial en el que el club parecía tener todas las de ganar ), Rayo Vallecano y demás acreedores junto a estructurar, no se olvide, un proyecto deportivo ilusionante para la campaña venidera. Y en este último aspecto también hay que ofrecer solvencia dado que influye sobremanera el hecho de que el club, al haberse adscrito al ERTE para sus trabajadores, debe rendir cuentas financieras al Ministerio de Trabajo en la futura composición de su plantilla. Cómete esos higos Pepa, que se agusanan.

 

“FLORENTINO” ALFONSO GARCÍA

Y con ese preocupante horizonte, surge la figura del aguileño Alfonso García , hijo de quien fuera fundador del grupo empresarial Urcisol y ex alcalde de Aguilas, quien acaba de cerrar una notable gestión en el Almería que culminó con la venta del club rojiblanco a un jeque árabe por veinte millones de euros. Quienes le conocen aseguran a mi enano infiltrado que no le faltan ni ganas ni dinero para entrar en el Murcia eso sí, como máximo accionista. Turki Al-Sheik, que así se llama el jeque comprador quería un club asentado en el futbol profesional y con las cuentas claras. Cuentan en la capital andaluza que Alfonso le dejó la entidad con seis millones de superávit. Y además le aseguran a mi enano infiltrado que su grupo empresarial también está consolidado y que ha despertado el interés de un fondo de inversión internacional pese a la incertidumbre económica que vivimos.

 

SUS CONDICIONES PARA ENTRAR

Alfonso es un hombre de futbol. Su padre también presidió el histórico Aguilas C.F. Presidir el Real Murcia sería la ilusión de su vida y quienes le conocen aseguran al enano que estaría dispuesto a comprar acciones en una nueva fase por valor de hasta diez millones. Un capital más que suficiente para despejar dudas ante Hacienda, acreedores, instituciones e ir construyendo un proyecto deportivo solvente y atrayente. Su buena relación personal con Javier Tebas, aseguran, también podría ayudar. En anteriores etapas, su condición de presidente del Almería le impedía intervenir. Ahora, libre de esa atadura y con dinero fresco saudí en el bolsillo , nada le impide ser el “Florentino” que muchos desean para que el Murcia salga de su mediocre atonía actual.

García, obviamente, tiene sus condiciones, que además parecen lógicas. Cambio en unos estatutos desnortados por el fracaso del modelo alemán. Y acceso a las cuentas, como es obvio. Si son 27 millones de deuda, quiere comprobar que sean 27. Y no 35. Es lógico. Ah! no vendría haciendo “tábula rasa”. Valora el trabajo de gestión que ha hecho la actual directiva. Y con algunos podría contar en el futuro.

 

MARIANO ALBALADEJO Y ENRIQUE ROCA

No hay que olvidar que el Consejo debe cambiar pronto su fisonomía actual pues algunos de los accionistas que han aflojado billetera, como Mariano Albaladejo , ex presidente del Churra y amigo personal de Adrián Hernández, no van a aceptar un plano secundario. A Mariano le gustan el figureo, la farándula deportiva,las fotos, las luces y el escenario. No entra al Murcia para ser un convidado de piedra. Lo de Enrique Roca es un caso aparte. Un tipo que pone su nombre al estadio Nueva Condomina a cambio de doscientos mil euros anuales si el equipo está en Segunda B, quinientos mil si está en Segunda A y un millón si está en Primera es alguien a tener en cuenta. Hace unos meses daba la impresión que este abogado y empresario lorquino con área de negocios en la Vega Baja, centro comercial incluido, aspiraba a la poltrona presidencial. Sin embargo, Roca no ha pujado fuerte en esta fase de ampliación como algunos esperaban. Dos razones me apunta mi enano infiltrado en las oficinas de Nueva Condomina. La primera es que Roca anda mosqueado con algunas actitudes de determinados miembros del Consejo que , por decirlo elegantemente, no entran dentro de sus cánones. No sería el único. A José Luis Ortín y Juan Dólera les ha podido suceder algo parecido, según me cuenta mi enano. La segunda razón de Enrique Roca para ser muy prudente con sus inversiones es que la crisis actual ha podido incidir en sus negocios más de lo previsto. En cualquier caso, muchos son los que piensan que su presencia en el futuro Consejo del Real Murcia sería siempre positiva. Así son las cosas en esta nueva encrucijada del Murcia. Y así se las hemos contado. Eso sí, en la próxima entrega vuelvo a escribirte de política que tengo el armario del enano lleno de confidencias.

 

Categorías: Actualidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *