El problema, Houston, es la cantidad de estómagos agradecidos, paniaguados, chisgarabises y correlindes  reconocidos que no tienen donde caerse vivos, lo van a tener crudo, si los sacas de la política. El caso es que se trata de gente, en su mayor parte, mediocre que integra esa tupida red clientelar que los #hijosdePAS  han llegado a zurzir derredor  de San Esteban. Y por ahí vienen, han venido o van a venir las melindres, posturas y composturas. El clan de la mamandurria  pública marca el hoy y marcará el mañana. Por lo menos, hasta que se vayan y regresen a sus respetables actividades privadas donde están haciendo mucha falta. Yo así se lo deseo a muchos de ell@s y jamás les criticaré por ello. Alguien no les debe recordar a menudo que lo que haces desde un cargo público tiene relevancia social. Y por tanto, además de transparente debe ser congruente.

Tú ya me contarás cómo se puede mantener de pie el incoherente discurso de la señora Noelia Arroyo con tropecientos dias ( he perdido ya la cuenta) compatibilizando el puesto ( el sueldo más sus correspondientes recursos públicos) con la postura. Consejera no electa sino puesta por el dedo de un señor sobre el que pesan procesos de corrupción. Y candidata por componenda( Quino al Puerto y la señora de repuesto) para el Ayuntamiento de Cartagena. La cosa no tiene un pase. Porque esta señora de zigzagueante trayectoria (hay quien asegura que Garre la sacó del paro para situarla con Miras en Hacienda) es consejera de ¡Transparencia! (toma higos chumbos que se agusanan) y portavoz del Gobierno. Cobra como tal, se desplaza como tal… pero actúa como candidata al Ayuntamiento de Cartagena. En los tropecientos días (he perdido la cuenta, confieso) que lleva compatibilizando lo incompatible, la señora Arroyo ha hecho de sus intereses electorales en Cartagena, más del ochenta por ciento, me quedo corto, de su actividad pública. Solo hay que consultar su agenda pública en estos tropecientos días para separar la harina de la mohina. Tú échale un vistazo y luego me dices que te parece la cosa. No hay ética sin estética, decía Tierno Galván.

Afortunadamente hay muchos casos que ponerle delante a esta ilustre #hijadePAS ( no vamos a discutir ahora la herencia política que acumula de tan singular personaje) que pretende gobernar a los cartageneros. Rajoy dimitió de ministro en cuanto Aznar le dijo que sería su sustituto. Alonso dimitió como ministro antes de ser candidato, como presidente del pepé vasco, a lendakari. Recientemente, la directora del Imserso ha dimitido porque va a ir de número dos en la lista a la alcaldía de Mallorca. Noelia , no. Noelia sigue aferrada al clan de la mamandurria pública. Y , aunque en política no todo es justificable, ella es muy libre de hacerlo. Como yo de criticarlo.

«Le petit president», hincha del Manchester United de Corvera y confeso melifluo de Paz Vega dirá que Arroyo no dimite porque aún no ha sido proclamada públicamente. A otro sabueso con ese hueso, Presidente Pinganillo. Hay decenas de actuaciones y declaraciones de Arroyo que solo se pueden entender desde la incongruencia de un partido, otrora en excelencia, al que unos aventajados alumnos del lumbreras empujan por los lindes del abismo al mayor desastre político que haya conocido esta región. Un ejemplo de los muchísimos que podría poner: es el propio pepé el que informa que en la reciente convención nacional » la candidata a la alcaldía de Cartagena comparte ideas con otros candidatos para «sacar los experimentos fracasados y los pactos de perdedores de las alcaldías» y se distribuye con una foto en la que aparece Paco de la Torre, el buen alcalde de Málaga. Tú ya me dirás a qué se dedica esta señora. Otrosí cercano. Sus críticas de oposición a la marca turística acordada por el Ayuntamiento… en el Pabellón de la Comunidad Autónoma en FITUR aprovechando infraestructuras, medios y posición que no corresponden a una simple candidata del pepé. En lo de apoyar ahora lo que tus diputados rechazaron meses atrás no entro porque, te lo juro por Snoopy, me entra la risa, Basilisa.

Cada día que pasa con la candidata Arroyo ejerciendo de consejera se pone de manifiesto una enorme anomalía democrática. Que unos lo mantengan porque les conviene no me gusta, lo rechazo, pero hasta lo podría entender en quienes anteponen sus intereses políticos. Pero que el resto de candidatos lo permitan,  silentes y boquicerrados es que no pasa por mis tragaderas. Yo sé que Ana Belén Castejon, Padín, Pepe López y Cía ( el buen Sabiote incluído) rechazan esta situación. Pero es que, oye, muditos y calladitos no siempre se está mejor. ¿O no?

 

 

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