Estamos en 2014. Dejamos atrás la etapa interina, sin obviar que por el camino el gobierno se había visto obligado a tomar medidas duras de economía de guerra por la grave crisis económica que vivía el país. Juan Bernal que por aquel entonces tuvo que realizar el desagradable oficio de manostijeras acudía a los consejos de gobierno pidiendo autoridad moral para poder explicarles, for example, a los funcionarios que se les había recortado dos pagas extras ( años más tarde recuperadas, todo hay que decirlo) mientras se mantenía una televisión autonómica cuyo coste se había disparado en los últimos tiempos por falta de control y marcaje (ver capítulo anterior). Recuerda que entonces no había FLA por lo que había que acudir a la ventanilla de los bancos. Se cerraron varias decenas de sedes, entre ellas la del Defensor del Pueblo y a punto estuvo de decretarse la extinción de Onda Regional y la Televisión Autonómica (TAM) para que el ente público RTRM se hubiera subrogado todos los derechos y obligaciones.

 

OCASIÓN PERDIDA

La ocasión hubiese sido propicia para establecer un modelo de simbiosis entre radio y televisión. Un sistema en el que un medio y otro se hubiesen retroalimentado ganando eficacia y bajando costes. Que ilu, oye. Haber podido ver en la tele, sin apenas coste suplementario, el ingenio de Miguel Massotti, Carmen Campos, Carmen María Conesa o Marta Ferrero, el rigor informativo de Conteras, Isabel González, Eva Caballero, Paulino o Azparren, las narraciones deportivas de Belló, Noaín, León o Vera. Pero, no. Ni flowers. Nadie había en el gobierno que entendiera del tema. La misión estaba encomendada a Juan Bernal, con criterios estrictamente economicistas, y a su equipo. Y más en concreto a un teleco que en su juventud había incluso llegado a jugar de central en el Real Murcia: Eduardo Linares. El resultado fue un ERE en la emisora, con las lagunas jurídicas que mas tarde se pusieron en evidencia. Y un importante ajuste en el nuevo contrato programa de la tele: doce millones que en la practica se quedaban en diez netos.

 

EL CONCURSO: PERDIO GTM, GANÓ SECUOYA

Tú fíjate; los mismos que habían renunciado a llegar a un acuerdo con Juan Bernal en la rescisión de su anterior contrato, es decir GTM, fueron los primeros que se apuntaron al carro del nuevo concurso por una cantidad muy inferior. Cinco candidatos compitieron y los otros cuatro eran Secuoya, Mediapro (Roures and company), 360 y una UTE encabezada por Canal 21 Murcia del siempre entusiasta Joaquín Dólera. Ganó Secuoya. Aunque te mentiría si no te dijera lo que pienso. Más apropiado sería decir que perdió GTM, la que a priori aparecía como gran favorita. Y me explico. El consejo de administración de GTM acordó destituir a León Heredia por entender que su gestión en la negociación con el equipo de Juan Bernal había sido desastrosa por inflexible.

 

EL MAESTRO CIRUELA

En su lugar se acordó nombrar a Antonio Ballester, consejero delegado de Terra Pilar y actual presidente de la Fundación Universidad-Empresa. Un hombre de un perfil social reconocido y de mayor condición negociadora. Pero Heredia, aún fuera de la poltrona seguía manejando. Y se las ingenió para que volviese a GTM su amigo y colaborador cercano Antxo Quintanilla quien estuvo al principio, dejó el proyecto a medio despidiéndose a la francesa para irse a Canal Nou y que cuando los valencianos lo volvieron a poner de patitas en la calle, encontró a su fiel compiyogui para que le franquease el retorno. Dos errores fundamentales made in Quintanilla acabaron destronando a GTM. El primero es que para hacerle hueco no se les ocurrió otra cosa que despedir a una figura clave, la ingeniera Olga Arribas que venía a ser, para que me entiendas, el cerebro central del entramado tecnológico. Y el segundo, en correspondencia con el anterior fue que el dúo Quintanilla-Heredia acongojaron al resto de consejeros de los compromisos económicos que llevaba implícitos el contrato programa y redujeron la oferta técnica a casi la mitad de medios e instalaciones. Perdió GTM con todos los deméritos. El maestro Ciruela, que no sabiendo leer, vino a poner escuela.

 

Y EL CONCURSO QUE VIENE

El caso es que el nuevo concurso está servido y en los próximos meses tendremos concesionaria. Secuoya y TCero (Zambudio, GTM más la alianza de Roures-Mediapro) son los primeros favoritos. Intentaron ponerse de acuerdo pero no lo consiguieron porque ninguno de los dos grupos quiso renunciar a la mayoría. Secuoya tiene la fuerza de su experiencia en gestionar en los últimos años un modelo de presupuesto extremadamente bajo. Tu comparas lo que nos cuesta La7 con lo que nos cuesta la TV3 independentista ( en ambos casos salen de tu bolsillo, como ya te dije, porque se acaban financiando con el fondo interterritorial) y es comaprar al Real Madrid o Barsa con el Bullense. Bueno pues , aún así, el nivel de servicio público que ha dado, está dando, La7 es realmente óptimo. Experiencias acreditadas de este tipo suelen ser muy bien valoradas por las mesas de contratación. Otro factor indudablemente va a ser el apoyo de las productoras murcianas. En Secuoya aseguran contar con su respaldo mayoritario frente a otras etapas en las que había un reparto muy diferente como ya te detallé en el capítulo anterior. Y luego está el capítulo humano.

 

NOMBRES PROPIOS

En La7 actual hay profesionales (bien es verdad que ahí también influye y mucho la etapa master del primer ciclo) que están a un nivel similar a los de cualquier cadena nacional. Me remitiré a los que conozco, comenzando por su director, Antonio Peñarrubia, porque, qué quieres que te diga, me satisface haber puesto mi granito de arena en su día en la puesta en marcha de este sector. Unos delante de la pantalla como Marta García, Nacho Gómez, Luis Alcázar, Alejo J. Lucas, Encarna Talavera, Marienca Fernández, Kika Frutos, María Garo, Alba González, Fran Sáez, Carmen María Vicente, Isabel Escribano, Alfonso de la Cruz o Noelia López Boluda ( ahora en Extremadura TV y antes en TeleMadrid). Otros en informativos como García Villalba, Esther Pérez Calderón, Isabel María Sánchez, Marisol Torrente, Blanca Núñez, Juan Cervantes, Carmen Vilches o Teresa García. Algunos andan ahora en otros menesteres como Sergio Gómez, Noemí Cánovas , Eva Abril, Laura Monedero o María Pina. Y luego no hay que olvidar a los que están detrás de la pantalla, no menos importantes. Profesionales técnicos de realización, producción, cámaras y sonido de primer nivel como Susana Hernández, Pedro Ríos, Pepe Pardo, Vicente Pomares, Angel Del Pino, Héctor Ayuso, Victor Alenda, Jaime de Castro y tantos otros que me dejo, perdón, en el tintero. El sector audiovisual como ves, goza de buena salud y dispone de buenos profesionales para dar y exportar.

 

ZAMBUDIO

Conozco a Juan Francisco Zambudio unos cuantos años. Me lo presentó su padre, que en Gloria esté, cuando apenas era un adolescente. Ha habido , durante ese tiempo, y él lo sabe, épocas de todos los colores. Sufrí, como ya te conté( ver capítulos anteriores) los injustificables ataques de quienes no aceptaban lo que había decidido una independiente mesa técnica de contratación y buscaban, buscaron, en mí , que ni pasaba por allí,la víctima propiciatoria porque no podían ,o no se atrevían, a “disparar” en otra dirección.

Pero también he observado una trayectoria evolutiva en un emprendedor audiovisual que ha gestionado con eficacia su cadena autonómica privada, Televisión Murciana dándole los mandos a una eficiente y contrastada profesional como Azucena Hernández, sus emisoras de radio o su periódico económico digital con un excelente periodista como Alejandro F. Romero al frente. Un empresario que ha sabido diversificar sus inversiones en otros sectores, que ha cultivado ciertos vínculos en la directiva de la patronal, que alcanzó la distinción de empresario joven del año en el 2018 y que supo aprovechar que los consejeros de GTM le habían enseñado la puerta a León Heredia para comprarle su paquete accionarial y liderar con ello su nueva propuesta: TCero Producciones. Lo único, en suma, que le deseo a JF es que compita con nobleza y deportividad. Y eso implica saber ganar, pero también saber perder.

 

LAS INSTALACIONES

El punto fuerte y , a la vez, puede que punto débil de la oferta TCero-Mediapro son las inmensas instalaciones que GTM dispone en el Centro Integral de Transportes de Sangonera. Me cuenta el enano infiltrado que se ha dado una vuelta por allí después del “lavado de cara” que se hizo hace unos meses, disponen de tres platós, uno de informativos , otro de amplias dimensiones y el tercero, gigantesco, incluso apto para grandes producciones. Disponen, asimismo de dos realizaciones montadas e instalaciones de iluminación y sonido fácilmente actualizables. Hay cabinas de doblaje insonorizadas, salas de montaje y de grafismo, vestuarios, camerinos, despachos y camerinos. Amplias redacciones en dos plantas, recepción, aparcamientos… A la altura, en definitiva, de cualquier centro audiovisual de ámbito nacional. Sin embargo, dos problemas a solventar: la costosa actualización y adaptación de la imagen a HD. Y luego está la factura mensual de ese edificio a pleno rendimiento de difícil compatibilidad con la exigua dotación económica del contrato programa, según cálculos de los propios técnicos de Mediapro a los que ha podido consultar mi enano infiltrado. Y el punto final que da morbo a esta pugna. Desde hace meses se viene insistiendo, y nadie lo ha desmentido, que el ex presidente Pedro Antonio Sánchez asesora como conseguidor al Grupo Zambudio. Mientras que en la otra trinchera aseguran a mi enano infiltrado que vuelve a encontrarse otro artista del lobby y la influencia, el inefable Martínez Pujalte. Eso si que es un duelo y no aquellos del Far-West. Pero esa, permíteme, ya es otra historia.

 

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