El mismo día que Rajoy renunció al Ebro en Zaragoza, yo renuncié a Rajoy. El mismo día que el lumbreras de Puerto Lumbreras fue «aupado» a la presidente del pepé regional, este servidor, que había dado la cara y algo más que la cara como portavoz durante muchos asños, pidió la baja en el único partido en el que ha militado. La primera me pareció una evidente traición a los intereses murcianos. La segunda, el que avisa no es traidor, me pareció un disparate inadmisible en un partido que debía regenerarse. Como el tiempo nos pone a cada uno en el debido lugar; y las opiniones pueden convencer, pero los hechos, arrastran,todo lo acontecido desde entonces me viene a dar la razón. Tampoco es que sea excesivamente meritorio. Pero me da la razón. Lo  ví venir, lo adverti y de nada me sirvió. Mi intención era la de irme a casa, abrir una nueva etapa personal y profesional. Y a otra cosa.

Pero PAS y su red clientelar no iban a permitir que quienes lo habíamos advertido , nos fuésemos de rositas. Y entre escándalos, casos abiertos y los más duros correlatos judiciales de la «murcia a tope», vinieron las amenazas, los vetos, los ataques, los boicots. Don Pedro Antonio pasaba factura igual que Don Vito pasaba recetas.  Y allí estaban , fieles cumplidores, eficaces bienmandados, los hermanos cofrades del #yoconPedroAntonio para hacer, hacerme, hacernos, daño personal, profesional y hasta familiar. Toda una banda de #hijosdePAS en la que también se agregó algún cargo público empresarial de insospechadas ambiciones politicas. Bonita especie de robaperas, abrazafarolas, chisgarabises, pelotas, y sacristanes de amén dispuestos a coger la represalia por bandera para que el foro se desforase. Porque los estómagos agradecidos, maestros del buen vivir y , sobre todo, del mejor comer, funcionan así ya que fuera de la política no tienen donde caerse vivos. Está bien que Roma no pague traidores. Pero estaría muy mal que el lumbreras no pagase bienmandados. Y así les va…

No fui el único represaliado. Ni mucho menos. Con dos de ellos, Alberto Garre y José Gabriel Ruiz pusimos en marcha una Plataforma Cívica de la Región de Murcia en los primeros dias de mayo del 17. Al princio sólo pretendiamos recoger la voz de la calle. Pero la respuesta fue tan espectacular que a las pocas semanas ya le estaban proponiendo a Alberto y a José Gabriel ( a mi no, porque yo dije desde el minuto cero que mi etapa política estaba cerrada) la constitución de un partido regionalista. Una coalicion canaria a la murciana que se implicara en un clamor popular: que Murcia deje de ser la comunidad «pagafantas», la cenicienta, la última de la fila.

Somos Región es hoy una realidad en el panorama político regional. Colaboré con ellos desde mi atalaya independiente porque creí , y sigo creyendo, que pueden constituirse en una herramienta muy necesaria para nuestra tierra. Sobre todo si se abandonan ciertas perfomances, personalismos y algún «talón de aquiles» que pueden hacer daños irreparables , llegado el momento.  Somos Región es un proyecto a cuidar en una región demasiado despreciada por el centralismo. Y yo así lo entiendo. Y así lo comparto. Con la independencia que te da la prudente distancia. Y desde la perspectiva de alguien que no aspira ni a cargos ni a cargas. Que se declara anti-PAS , pero no anti-PP. Porque todavía sé distinguir entre el trigo y la paja. Porque no renuncio a mi pasado del que me siento orgulloso. Y porque no me gustan los clubs de cabreados. Si tengo que arreglar alguna cuenta, me las arreglo yo solo. Por eso mi intención ha sido siempre la de no entrar ni en campañas… ni en compañas. No sé si me he explicado, pero seguro que me has entendido.

Categorías: Política

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *